Col-Col

Colombia intercambia experiencias territoriales para la prevención de la violencia en la niñez y adolescencia


Con el objetivo de apoyar el intercambio de conocimientos entre las entidades territoriales sobre la implementación de acciones para prevenir la violencia contra la niñez, la adolescencia y la juventud presentada durante el aislamiento provocado por la pandemia covid-19, la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional (APC-Colombia), el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y UNICEF, realizarán entre el 7 al 10 de julio el primer intercambio Col-Col TAN, en la ciudad de Medellín. 

Desde el año 2017 el ICBF, como rector del Sistema Nacional de Bienestar Familiar,  y UNICEF, han impulsado la estrategia Territorios Amigos de la Niñez (TAN), la cual está basada en la iniciativa global de Ciudades y Comunidades Amigas de los Niños, con el objetivo de fortalecer las capacidades territoriales, incentivar el intercambio de mejores prácticas y reconocer los esfuerzos de las entidades territoriales en su compromiso por asegurar la garantía de los derechos de la niñez y la adolescencia, como eje central de su gestión.

Este primer intercambio entre entidades territoriales contará además con un espacio destinado exclusivamente para que 18 niñas, niños y adolescentes de los territorios invitados participen y socialicen sus propuestas en pro de la prevención de las violencias en sus territorios.

En este intercambio Col-Col de Territorios Amigos de la Niñez en 2020, participará la Alcaldía de Medellín como anfitrión, quien transferirá la experiencia “Modelo de Atención Humanizada”, reconocida como buena práctica en la primera versión de TAN en 2019; por su parte el ICBF presentará la estrategias “Mis Manos Te Enseñan”, “Prevención de Riesgos Específicos –EPRE” y el “Programa Generaciones Sacúdete”; y UNICEF socializará recomendaciones de acciones a nivel global en prevención de violencias hacia niñas, niños y adolescentes.

Durante las jornadas participarán representantes de las mesas de infancia y adolescencia, delegados de las secretarias de bienestar social, comisarías de familia, alcaldías de Arauca, Montería, Valledupar, Cúcuta, Tumaco y de la gobernación de Chocó, quienes, a su vez, tendrán un espacio para dialogar entre sí sobre las acciones desarrolladas en prevención y atención de violencias hacia las niñas, niños y adolescentes de cara a la emergencia sanitaria por el covid-19.


 

Modificado el Dom, 12/07/2020 - 19:55

La segunda oportunidad de vida que muchas personas encuentran en Gestores de Paz

Julián es uno de los primeros 500 beneficiarios de este programa del cual hacen parte un grupo de reinsertados, personas en condición de vulnerabilidad, víctimas de violencia y jóvenes expandilleros. Una iniciativa que lidera la alcaldía de Cali y  le apuesta a bajar los índices de inseguridad, generar oportunidades laborales y a afianzar la reconciliación.

Tomar la decisión en principio no resulta fácil, pues como el mismo Julián afirma: “uno se acostumbra al dinero fácil, a lo robado… pero tener una vida tranquila en donde además hay oportunidades de estudiar, trabajar y ayudar a otros, eso no tiene precio”.

Por esa razón, todos aquellos que hacen parte del proceso tienen un acompañamiento psicosocial, educativo y en formación para el trabajo, pues si bien es cierto que las malas compañías, como ellos mismos afirman, son las causantes de que se pueda caer en el pasado, también es cierto que la familia es el principal motor para cambiar la vida personal y  de aquellos quienes le rodean, al igual que seguir firmes en el nuevo camino.

Esta transformación de vidas, que sin duda tiene un gran impacto social, es una iniciativa de la alcaldía de Cali que además es respaldada por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID,  la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y del apoyo técnico de la Agencia Presidencial de Cooperación internacional, APC-Colombia. Esta última además facilitó que, a través de la cooperación Col-Col, Gestores de Paz se diera a conocer en otras regiones del país como Putumayo,  Norte de Santander, Quindío y Bolívar con el ánimo de que se puedan abrir espacios para cambiar vidas, especialmente de jóvenes o víctimas que consideran que para ellos aún no existen oportunidades.

Así, con ánimo y orgullo Julián, al igual que otros gestores, cuentan a otros su historia y experiencia en donde siempre destacan la retribución que le hacen a su ciudad con las buenas acciones, luego de haber sido parte de un problema del que fueron víctimas o victimarios: “Desde muy joven, y por la mala influencia, caí en la delincuencia y en las drogas. En varias ocasiones fui arrestado por la policía, pero dejado en libertad con condiciones; fui tan descarado que seguí delinquiendo, motivado por la plata fácil para comprarme lo que se me antojaba. Al robo le sumé la venta de drogas, hasta que finalmente tuve que conocer la cárcel. El haber estado allí me hizo pensar en el camino que estaba tomando, pero solo hasta que mi mamá me habló e incluso me contó de un sueño que tuvo en el que yo terminaría muy mal, tomé la decisión de cambiar de vida y le prometí a ella que nunca más me iba a ver en esto…por eso hoy soy un gestor de paz y siento que fue mi mejor decisión”, afirma Julián mientras fija su mirada en una de las calles de su ciudad natal.

Como la de Julián, en cada gestor de paz hay una historia de vida, que muchas veces resulta dolorosa, pero que hoy es contada con una confianza y perspectiva diferente en la que los sueños cobran protagonismo; en el caso de este joven caleño es poder estudiar y graduarse de sicólogo: “Si se quiere, todo se puede; llevar una vida por buen camino es posible, incluso en personas como yo que nos era difícil cumplir horario, acatar órdenes y trabajar para ganar dinero de manera digna y honrada”. Puntualiza con convicción y alegría

Es por esa razón que  para quienes conocieron la experiencia de Cali, en voz de sus propios protagonistas como el caso de Julián, es la oportunidad de implementar este modelo en sus territorios y con ello transformar a más seres, restaurar familias y sociedades para así contar con un nuevo tejido social que permita generar la verdadera paz y apostarle a un mejor futuro del país, que se construye entre todos.  

 

Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:46

Más apoyo a vías terciarias del país con intercambio de conocimiento y trabajo conjunto con gobiernos locales

Conocer las estrategias empleadas en los departamentos de Cauca y Tolima para la elaboración de inventarios de vías terciarias y establecer un plan de acción territorial a tres meses, con base en el estado de las vías campesinas en Arauca, Putumayo y Norte de Santander, son algunos de los resultados alcanzados en este intercambio de conocimiento que coordina la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional APC-Colombia, en alianza con la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional USAID, a través del Programa de Gobernabilidad Regional RGA, Programa de Tierras y Desarrollo Rural y Colombia Transforma.

En los tres días del encuentro Col-Col (del 20 al 22 de febrero)  los municipios de Arauquita, Tame y Saravena, en el departamento de Arauca y los municipios de Hacarí, La Esperanza, Río de Oro, El Tarra, El Carmen, Teorama, Ocaña, Ábrego y Tibú, en Norte de Santander, trabajaron en la construcción de modelos de ejecución de los inventarios, categorización y planes viales municipales de acuerdo con los lineamientos del Ministerio de Transporte, mediante la transferencia de buenas prácticas territoriales con enfoque participativo y un trabajo de articulación con aliados para el desarrollo.

El alcance de esta apuesta se logró gracias al intercambio de experiencias que estará  orientado a  conocer  las buenas prácticas de los modelos de ejecución de los inventarios y planes viales municipales, llevados a cabo con apoyo de USAID en los departamentos de Cauca y Tolima.

En el caso de Cauca, se trata de un proyecto apoyado por el Programa de Gobernabilidad Regional (RGA) de USAID y aprobado para ser financiado con recursos del Sistema General de Regalías, donde la Gobernación del Departamento  ha realizado un papel fundamental, tanto en la conformación de un equipo técnico integrado a la Secretaría de Infraestructura Departamental como en el levantamiento, proceso, análisis y reporte de la información respectiva de 5.000 km de red vial en 25 municipios, acorde con las disposiciones del Ministerio de Transporte.

En cuanto a la experiencia de Tolima se trata de una intervención apoyada por el Programa de Tierras (PTDR) de USAID, que se realiza en nueve municipios del Departamento con la elaboración de los inventarios viales, a través de una firma contratada para tal fin, y que sirven de referencia para otras entidades territoriales que estén interesadas en adelantar esta tarea para cumplir con los tiempos establecidos en la normatividad vigente.

Este intercambio de conocimiento fue de gran importancia para el país, particularmente para los territorios beneficiados, ya que con los inventarios se cuenta con datos precisos sobre carreteras existentes, ubicación, especificaciones, extensión, población beneficiada, zonas vulnerables y el impacto de economía local. Además, con el mejoramiento de este tipo de infraestructura vial es posible facilitar la conexión entre municipios y veredas, optimizar el transporte y los costos de desplazamiento de las poblaciones y sus productos.

Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:46

Las etnias: una prioridad en la calidad educativa del país

Del 19 al 22 de febrero se realizará en Tumaco (Nariño), el intercambio de conocimiento Col-Col “La etnoeducación: una estrategia pedagógica para leer el pasado y escribir el futuro”, que tiene como propósito mejorar la calidad educativa de los niños, niñas y adolescentes, además de adultos escolarizados en extra edad que habitan en Cartagena, Mahates y San Jacinto en el departamento de Bolívar; Quibdó, Chocó y Buenaventura, Valle del Cauca.

Para ello, líderes de la comunidad educativa de Nariño compartirán su experiencia y el trabajo realizado en la construcción de una política pública departamental en etnoeducación en la que se resalta la importancia de que los colegios migren de Proyectos Educativos Institucionales (PEI) a Proyectos Educativos Comunitarios (PEC) en donde priman los modelos flexibles de educación y la etnomatemática.

Este evento es el resultado del trabajo realizado con la cooperación canadiense a través del programa “Vive la Educación”, que apoyó las prioridades del Gobierno para mejorar el acceso y la calidad educativa de la población afro en los departamentos de Cauca, Nariño y Caquetá. Este programa ha beneficiado a 120.000 niños, niñas, adolescentes y jóvenes de 68 instituciones educativas públicas en Nariño, Cauca y Caquetá, garantizando el derecho a una educación inclusiva y de calidad para población vulnerable y afectada por el conflicto armado.

La gran apuesta del enfoque etnoeducativo, en este caso con la comunidad afrodescendiente, permite construir en los territorios una educación más inclusiva pertinente y de calidad acorde con las necesidades, intereses y el contexto social y cultural. A su vez, promueve la participación comunitaria que facilita la articulación y el diálogo entre las secretarías de educación, las instituciones educativas y los líderes étnico territoriales.

En el Col-Col, la experiencia nariñense compartirá las propuestas pedagógicas que se deben incluir en el proceso de fortalecimiento etnoeducativo como es el caso de las etnomatemáticas; modelo que se basa en la metodología de la implementación de los  clubes de matemáticas y en las olimpiadas matemáticas.

Dentro de los logros esperados está que las regiones beneficiadas trabajen concertadamente en la formulación de una política pública etnoeducativa, la constitución de una red de conocimiento y aprendizaje, la puesta en marcha de modelos etnoeducativos y la resignificación del Proyecto Educativo Institucional (PEI) en cada colegio de las zonas beneficiadas.

En este compartir de buenas prácticas, a través de este Col- Col, la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional APC-Colombia, el Ministerio de Educación Nacional y la Embajada de Canadá, con el apoyo del Consejo Noruego para Refugiados y Save the Children, trabajan en el acercamiento a un proceso exitoso de implementación de políticas educativas para la población afrocolombiana, el desarrollo de modelos educativos flexibles con enfoque étnico y la adopción de estrategias exitosas adaptadas a los contextos educativos en territorios colectivos.

Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:46

Chocó avanza en implementación de turismo comunitario como alternativa productiva

Con el ánimo de conocer los avances alcanzados en los últimos seis meses, luego del intercambio Col-Col efectuado en el mes de abril en Quibdó, Nuquí y Bahía Solano, en el departamento del Chocó, la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional, APC-Colombia, se reunirá con líderes comunitarios de la zona que realizan actividades relacionadas con el turismo comunitario.

En esta jornada de seguimiento se revisarán las estrategias implementadas en aspectos como calidad de servicios turísticos, sostenibilidad y conservación ambiental, social y cultural y el fortalecimiento de las redes comunitarias, entre otros, en las que estarán presentes las siguientes entidades turísticas de los municipios de Quibdó, Beté, Tutunendo, Itsmina y Andagoya:

  • Oro ancestral Afro-indígena
  • Fundación Ambayé
  • Champamía
  • Cooperativa agroecoturística Tutunendo
  • Etnoaldea Kipara té
  • Asociación Agroecotur
  • Restaurante Luz de Luna y
  • Etnoaldea Kipara te

En la organización de este encuentro además participan la Corporación Mano Cambiada, la Universidad del Chocó y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.


Sobre la estrategia de intercambio de conocimientos Col-Col

Es una estrategia de cooperación liderada por la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional, APC-Colombia, con la que se promueve el desarrollo local del país.

Con la metodología de intercambio de conocimientos y experiencias entre dos o más actores locales o nacionales se fortalecen las capacidades de gestión de los territorios y se avanza en el desarrollo social, económico y cultural, entre otros.

Con los Col-Col se identifican prácticas exitosas de desarrollo regional, se propician encuentros entre líderes de comunidades para que esas prácticas se conozcan y se adapten según las necesidades locales, a la vez que se fortalece la articulación con entidades públicas y privadas que se encuentren relacionadas con el tema. 

Esta es una apuesta que contribuye al fortalecimiento del tejido social, particularmente de las comunidades y territorios vulnerables del país.

Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:46

Chocó despega como destino turístico con apoyo de la cooperación

Tradicionalmente, los viajeros reconocen a Chocó como lugar turístico a través de destinos como Bahía Solano, Capurganá y Nuquí, pero son pocos los que saben que este departamento del Pacífico colombiano cuenta además con extraordinarias zonas de descanso y real contacto con la naturaleza entre selvas y ríos, como sucede en territorios como Beté, Itsmina, Tutunendo y Andagoya.

En estos lugares existe un gran potencial de turismo experiencial; un turismo forjado por las propias comunidades que buscan exaltar su cultura ancestral y su riqueza natural. Por la dinámica social de estos municipios, el turismo va más allá de ser una actividad económica, para convertirse en una oportunidad de desarrollo integral para el territorio. Esta característica ha atraído la atención de la cooperación internacional que está ayudando a abrir nuevos caminos de emprendimiento y trabajo conjunto, en una apuesta por consolidar a esta zona como uno de los principales destinos turísticos de Colombia.

Por lo anterior, esta ruta de aprendizaje, que lideró APC- Colombia con apoyo de la cooperación española y que incluyó destinos turísticos cercanos a Quibdó y en la zona del río San Juan, estuvo acompañada por la líder comunitaria y experta en el tema, Josefina Klinger; una mujer que, a través de su Fundación Mano Cambiada y su reconocida experiencia en Nuquí, conoce más que nadie al sector turístico de la región y puede acertadamente aportar y orientar a quienes inician proyectos similares en las diferentes zonas de Chocó. De esa manera, Josefina es contundente al afirmar que se debe trabajar por un modelo de Turismo Comunitario que tenga en cuenta la gestión ambiental y cultural, y que vaya más allá del negocio, pues se trata de una relación de trabajo conjunto de exaltación y aprovechamiento de las exuberantes riquezas que ofrece la geografía, la gastronomía y la cultura chocoanas. Y ese modelo, afirma Josefina, debe basarse en la confianza y la relación complementaria entre familias que le apuesten al turismo comunitario.

Así, en cada una de las visitas realizadas, fue posible conocer iniciativas de turismo comunitario de las organizaciones que hacen parte de este intercambio de experiencias Col-Col como son ChampaMía,Fundación Adagoya y Cooperativa agroecoturística Tutunendo. La inspección en terreno y la retroalimentación dada por el grupo de participantes facilitó contar con apuestas de mejora concretas para el mediano y largo plazo.  

Los lugares de visita y seguimiento, protagonizado por habitantes indígenas y afros, ríos y selvas, presentaron el gran potencial natural, la riqueza en biodiversidad y la valiosa historia cultural y ancestral que aún existe en sus pobladores, hábitat y paisajes:

  • Beté: el paso fluvial en lancha es ambientado por el dulce aroma de las flores; sus gentes se complacen ante la presencia del turista y entre danzas y sonrisas dan la bienvenida para iniciar el recorrido por el sendero de madera que permite penetrar aún más en la naturaleza que conlleva a la ciénaga y otros caseríos cercanos habitados por personas amables que preparan y ofrecen dulces manjares.

 

  • Tutunedo: ocupa el primer lugar en biodiversidad y se dice que sus aguas son fuente de eterna juventud. En este ecosistema se aprecian varias cascadas que al escucharlas con atención componen un pacífico ritmo de paz y armonía, que combinadas con la infinidad de plantas y árboles, hacen  que la conexión y el respeto por el medio ambiente sean los protagonistas. Allí, los jóvenes mantienen viva toda una cultura al danzar al son de chirimías.
  • Itsmina: el río San Juan permite llegar a caseríos en los que se aprecia una inolvidable panorámica de los cerros. Las comunidades que allí habitan se dedican a cultivar variedad de plantas medicinales con las que se puede tener contacto y conocimiento de sus propiedades. En Itsmina además aún es posible encontrar a las mujeres dedicadas a la minería artesanal para extracción de oro y platino; una actividad que exige jornadas arduas que son atenuadas por el folclor y las historias ancestrales.

  • Andagoya: sus casas patrimoniales y la gran historia que se registra en fotografías y en la memoria de algunos habitantes se conjugan con espacios cercanos de senderos naturales en que predominan los cultivos de productos autóctonos como borojó y coco. En Andagoya además se mantiene la preciada tradición de los Alabados: cantos religiosos, propios de funerales, que se constituyen en un patrimonio invaluable de la cultura chocoana.

El turismo comunitario en Chocó es un recorrido por todos los sentidos. Y en la apuesta de proteger y conservar este gran pulmón ambiental que es la selva chocoana, fomentar el  respeto por la diversidad y el rescate cultural de sus habitantes está el apoyo de la cooperación internacional, particularmente de APC-Colombia en alianza con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, AECID y la Universidad Tecnológica del Chocó.  A través de los intercambios Col-Col, Colombia le enseña a Colombia, se siguen propiciando espacios de intercambio y articulación en los que, además de los nuevos aprendizajes, se materializa la transformación de las comunidades y sus entornos hacia una apuesta de desarrollo y sostenibilidad para el país.

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Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:46

Funcionarios de administraciones locales de todo el país se reúnen en Cali para compartir aprendizajes y aportar a la consolidación de la paz desde las regiones

Representantes de 13 alcaldías y 5 gobernaciones se encontrarán para conocer las buenas prácticas relacionadas con la implementación de la estrategia “Gestores de Paz y Convivencia” y en ese sentido fortalecer sus competencias para la atención de población residente en contextos de conflicto, jóvenes en condiciones de alto riesgo, víctimas del conflicto armado y la violencia urbana, así como a personas desmovilizadas en proceso de reintegración.

“Gestores de Paz y Cultura Ciudadana” es un programa liderado por la Alcaldía de Cali, que brinda formación integral, fortalecimiento de competencias sociales y mejores oportunidades de vida para 510 hombres y mujeres, quienes han vivido en contextos de violencia, y que ahora,  gracias al acompañamiento  psicosocial, un proceso formativo y la participación en jornadas de retribución social pueden acceder a ofertas laborales,  entre otros beneficios.

La estrategia de Gestores es un referente territorial en el modo en cómo Cali atiende y vincula a poblaciones en extrema vulnerabilidad y riesgo de violencia, con un acompañamiento profesional psicosocial que permite el ejercicio de la ciudadanía.

Actualmente, los gestores se  encargan de adelantar acciones pedagógicas de cultura ciudadana, cuidado del medio ambiente y pedagogía de paz a través de brigadas sociales, ecológicas y espacios de expresión artística y formativos.

Los intercambios Col-Col, se vienen desarrollando desde 2016 y cuentan con una metodología que privilegia la conversación entre pares y el establecimiento de comunidades de aprendizaje y redes networking sobre las diferentes temáticas, que APC-Colombia, como entidad nacional coordinadora de la cooperación internacional, impulsa de la mano de las regiones 

Este evento contará con la presencia del alcalde de Cali, Maurice Armitage, Juan Pablo Corredor, director de Coordinación Interinstitucional de APC-Colombia y representantes de USAID.

Los municipios que participarán de este intercambio son:

  • Atlántico: Barranquilla
  • Arauca: Arauca
  • Cesar: Cesar
  • Bolívar: Cartagena
  • Norte de Santander: Cúcuta y Ocaña
  • Nariño: Tumaco
  • Quindío: Armenia
  • Chocó: Quibdó
  • Antioquia: Medellín
  • Putumayo: Puerto Asís y Puerto Guzmán
Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:47

APC-Colombia coordina segundo encuentro para el fortalecimiento de Juntas de Acción Comunal

Entre el jueves y viernes de esta semana, (15 y 16 de noviembre) presidentes de las JAC de Norte de Santander, Arauca, Cauca, Armenia y Putumayo reconocerán los avances obtenidos con relación a los planes de trabajo elaborados en Agosto de este año, en los que se incorporaron acciones para mejorar la calidad de vida de las comunidades.

Inicialmente los Planes formulados se enfocaron en la solución de necesidades de infraestructura comunal como el deterioro de tramos de vía, la ausencia de casas comunales, o el mal estado de espacios comunitarios, entre otras,  y debilidades en temas de convivencia en lo local, como la falta de seguridad en los barrios o el consumo de droga, por mencionar solo algunos tema.  Hoy, 3 meses después, los líderes se reúnen en Puerto Asís para hacer seguimiento a los avances obtenidos.

Lo anterior es posible gracias a la modalidad de cooperación llamada “Intercambio Col-Col”, un mecanismo creado por la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional, APC-Colombia,  que incentiva el intercambio de conocimiento entre 2 o más actores nacionales o locales con el fin de fortalecer sus capacidades para el desarrollo local. 

Las Juntas de Acción Comunal en Colombia son reconocidas por su trabajo al servicio de las comunidades en diferentes regiones. De su accionar depende el bienestar de sus pobladores y su propósito es promover un desarrollo integral, sostenible y sustentable construido a partir del ejercicio de la democracia participativa en la gestión del desarrollo de la comunidad.  En la práctica logran identificar las principales necesidades en su territorio y avanzar en la gestión para promover su progreso. 

Desde agosto de este año, APC-Colombia, USAID y la Agencia de Renovación del Territorio (ART)  se unen al trabajo adelantado por las Juntas de diferentes regiones, a través de la implementación de un “Intercambio Col-Col”, que, para este caso, privilegió el acercamiento a experiencias y apropiación de aprendizajes en tres temas del interés de las JAC: (1) Fortalecimiento de las capacidades de gestión de las JAC a través de la implementación de obras de pequeña infraestructura, (2) Promoción de capacidades para el control social comunitario y (3) Habilidades para la construcción de Paz.  El resultado en esta oportunidad fue la realización de Planes de Acción, que a partir de ese momento marcarían el horizonte de trabajo (a febrero de 2019) de cada Junta.

En esta ocasión el encuentro Col-Col se concentra en realizar, en conjunto con los representantes de las Juntas, el seguimiento a las acciones de los planes de trabajo y adelantar la evaluación sobre el liderazgo de base en las fases de gestión y presentación de proyectos, para poder acceder a la oferta institucional.  Esta última clave,  para que los lideres puedan promover la transformación de sus comunidades a partir del aprovechamiento de las oportunidades ofrecidas en lo local.

A través de la Cooperación Col-Col se han generado y fortalecido capacidades nacionales y territoriales de índole técnica, administrativa, financiera y de gestión pública, entre otras dimensiones, que contribuyen al cumplimiento de los Planes territoriales, nacionales y compromisos globales que promueven el mejoramiento de las condiciones de vida de los pobladores.  

Algunos testimonios de los participantes:

“la cooperación bien implementada se hace de la mano con las comunidades y en línea con sus prioridades, respetando su conocimiento; de esta forma se logra un óptimo resultado enlazando gobierno-comunidad y la cooperación internacional”.

“Aquí todos somos o blancos o somos negros, somos una comunidad muy unida, alineamos a todos por el mismo bien común”.

Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:47

Turismo comunitario, propuesta de paz en el Chocó

Organizaciones comunitarias de los departamentos de Magdalena, Nariño, Chocó, Boyacá y Guainía participaron en el intercambio de saberes y experiencias Col-Col “Colombia le enseña a Colombia” sobre turismo comunitario, coordinado por la Agencia Presidencial de Cooperación, APC-Colombia.

Los participantes en este intercambio compartieron sus fortalezas y retos, conocieron distintas iniciativas de turismo comunitario implementadas en el Chocó  y escucharon conferencias de entidades nacionales y locales como el Viceministerio de Turismo, Parques Nacionales Naturales, Cámara de Comercio del Chocó y Universidad Tecnológica del Chocó.  Los asistentes aprendieron e intercambiaron conocimiento, entre otros temas sobre, estrategias para consolidar organizaciones comunitarias; calidad de servicios turísticos; sostenibilidad y conservación ambiental, social y cultural; además de la  creación y fortalecimiento de redes comunitarias e identificación de entidades gubernamentales que apoyan el turismo comunitario.

Luego de este intercambio de experiencias, se espera que cada participante ponga en marcha un plan de acción que le permita mejorar su propia iniciativa de turismo, a partir de lo aprendido. APC-Colombia, junto con el Viceministerio de Turismo y demás entidades socias en la implementación de este intercambio Col-Col, acompañaron a los participantes en el diseño de los planes de acción y harán seguimiento a su implementación para que cada una de las organizaciones alcance los objetivos propuestos

Con este son ya 28 los intercambios de experiencias, Col-Col, que ha coordinado APC-Colombia desde el 2016, como una estrategia para aportar a la construcción de paz, a través del fortalecimiento de capacidades en comunidades. En articulación con distintas entidades gubernamentales, autoridades locales y organizaciones comunitarias, se han realizado intercambios Col-Col en temas tan variados como fortalecimiento a juntas de acción comunal, pesca artesanal, desarrollo alternativo, veedurías ciudadanas, productos artesanales étnicos y culturales, entre otros. Con estos intercambios de experiencias y saberes entre colombianos se fortalece el tejido social y las capacidades técnicas de las comunidades participantes y se busca contribuir al mejoramiento de las condiciones económicas en las regiones, especialmente aquellas antes afectadas por el conflicto.  Además, en todos los Col-Col, se hace especial énfasis en las prácticas que contribuyan a la conservación y sostenibilidad de los recursos ambientales y culturales del país.

Estos Col-Col se han financiado con fondos de la cooperación internacional. El Col-Col de Turismo Comunitario recibió respaldo financiero de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo, AECID.

Las organizaciones beneficiadas con este intercambio fueron: Etnoaldea Kiparate de la comunidad Boca de Jagua de Nuquí, Chocó; Circuito alternativo de turismo comunitario la Cumbancha, de Termales, Chocó; Asociación Vamos Mujeres, de Quibdó, Chocó; Restaurante la rosa del mar, de El Valle, Chocó; Agencia de Turismo-Operador pesca deportiva EL SAM, de Guainía, Asociación Agroecotur del Carmén del Atrato, Chocó; Fundación Cultural de Andagoya, Proyecto comunitario ecoturístico, de San Juan Chocó; Corporación para el desarrollo ambiental y social, de Puerto Boyacá, Boyacá; Corporación Ecoquinchas, de Puerto Boyacá, Boyacá; Desarrollo Ecoturístico de Tutunendo, de Tutunendo, Chocó; Corporación Territorial del Pacífico, Cocominsa, de Itsmina; Jardín Botánico de Jotaudó, de Jotaudó, Chocó; Asociación Ecoturística y Cultural Champamia, de Bete, Chocó; Asociación Pumamake, de Ipiales, Nariño; El Cocal, de Juradó, Chocó.

Dos organizaciones muy exitosas en turismo comunitario fueron invitadas especiales a compartir sus experiencias: Corporación Mano Cambiada, que opera en el Parque Utría, en Nuquí, Chocó y Corpoteyuna, de Sierra Nevada de Santa Marta.

De esta manera, identificando prácticas exitosas de desarrollo regional y propiciando encuentros entre líderes que intercambien sus experiencias y saberes, acompañados de las entidades gubernamentales relacionadas con el tema, APC-Colombia contribuye al desarrollo local de distintos municipios del país, genera redes de trabajo entre los territorios y le apuesta a la reconstrucción social y económica de nuestras regiones.

 

 

Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:47

Con asociatividad, cultivar cacao es sembrar paz

Muchos reconocen a la hormiga como un animal que tiene un ordenado y estructurado sistema social que trabaja en equipo y con perseverancia. Por eso quizás más que una coincidencia resulta muy apropiado que este encuentro Col-Col de asociatividad se haya realizado en la cabecera municipal del Valle del Guamuez: La Hormiga, lugar en el que líderes de organizaciones provenientes de San Vicente del Caguán (Caquetá), Vista Hermosa (Meta), San José del Guaviare (Guaviare), San Pablo (Bolívar), Arauquita (Arauca), Teorema y la Esperanza (Norte de Santander), conocieran y reconocieran el trabajo asociativo y algunas experiencias exitosas de Coprocaguamuez; asociación del Putumayo dedicada a la producción de cacao que ha contado con el apoyo de APC-Colombia para su fortalecimiento y desarrollo.

A su llegada, los líderes compartieron las expectativas del encuentro; la mayoría coincidió en afirmar que deseaban aprender cómo establecer en sus territorios una economía solidaria; modelo alternativo de desarrollo sostenible que contribuya a la Colombia del posconflicto, pues ellos, quienes fueron protagonistas y víctimas de la violencia, a causa de los grupos armados, afirman que la paz sí ha llegado a sus zonas y que la nueva historia ya la están escribiendo a través de sus actividades en cacao, caucho y ganadería.

Fueron cuatro días fructíferos en los que estos líderes además pudieron compartir experiencias con productores agropecuarios como Asocazul y con productores y comercializadores agropecuarios como Comprocar que, junto a las visitas de campo a las fincas Villa Duarte, Las Delicias y La Unión, permitieron conocer de cerca los modelos de cacao en cuanto a fermentación, sistemas de preaviso de enfermedades como la monilla y fitoptora y escoba de bruja; al igual que la estructura de suelo. Así mismo, la visita al centro de acopio de Coprocaguamuez y su punto de comercialización fueron grandes insumos para que las demás asociaciones obtuvieran conocimientos relevantes para empezar a implementar en sus cultivos.

No solo de cacao subsiste el campesino

Si bien es cierto que en este encuentro de Asociatividad el producto agrario protagonista fue el cacao, también se impulsó la iniciativa de realizar cultivos alternativos que, plantados junto a este primero, permitan garantizar la rentabilidad y sostenibilidad de los trabajadores. Así, en las visitas de campo se evidenció que la siembra de plátano, arroz y de plantas como Sacha Inchi, resultan ser una buena posibilidad para robustecer la iniciativa de erradicar los cultivos ilícitos.

En el encuentro, igualmente los líderes coincidieron en compartir la problemática común en cuanto a la necesidad de recibir capacitación, contar con una adecuada infraestructura, ser apoyados en tecnificación, unificar criterios como asociación y de lograr administrar su terreno como una empresa que permita fortalecer el tejido social y le facilite industrializar sus productos.

Para ellos, el campo además necesita de la continuidad y trabajo por parte de los jóvenes, pues cada vez es más notoria su ausencia en las actividades agrarias y estas generaciones son importantes para el proceso de posicionar en el país los cultivos lícitos como el cacao.   

Trabajo de asociatividad

Después del mutuo reconocimiento, de las visitas campo, los conversatorios de intercambios de saberes y experiencias, en la jornada se realizó un ejercicio de planeación en el que cada región proyectó su plan de trabajo con actividades puntuales, priorización de acciones, recursos, fechas y compromiso.

Sin duda, para ellos la asociatividad es relevante y una gran necesidad para el desarrollo y bienestar colectivo. En este proceso, aseguran, es importante la unión del capital humano y económico, el trabajo de las familias, el saneamiento básico, el cuidado y conservación del medio ambiente. Para ello, reconocen que la base está en ser un buen humano, en saber cómo capacitarse y en hacer las cosas bien; así sus acciones inspirarán a otros a soñar más, a aprender cada día para ser mejores y así consolidarse como grandes líderes, pues en ellos es muy claro que las palabras convencen, pero el ejemplo y la coherencia arrastra y que también hay que enseñar a volar, pero volando.

El asociarse les servirá además para crecer como empresa rentable y autosostenible, mejorar el poder de negociación, cumplir con tiempos de entrega con calidad, cantidad y frecuencia, disminuir a los intermediarios y saber siempre hacia dónde se va.

Son conscientes de que en sus zonas aún la coca es un fantasma que afecta el agro, pero reconocen que será por poco tiempo, pues el trabajo realizado hasta el momento ha aportado a cerrar la brecha entre ciudad y ruralidad; además, con el cacao han propiciado un escenario de esperanza en medio del conflicto y además con la asociatividad, para ellos cultivar cacao es sembrar paz.  

Este Col-Col, organizado por APC-Colombia en alianza con el programa Colombia Transforma que es financiado por Usaid, contó con el apoyo de la Agencia de Renovación del Territorio, ART, el programa SENA Emprende Rural (SER) y la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias, quienes acompañaron este ejercicio de asociatividad rural proyectada desde lo territorial, lo productivo, cultural y social.

Al final del encuentro todos los líderes quedaron con muchas experiencias en su mente y corazón y volvieron a sus territorios con una figura de una hormiga, entregada por la Alcaldía Municipal,  que les hará recordar no solo el lugar en donde vivieron este intercambio, sino la manera de trabajar acertadamente en asociatividad.  

Qué les quedó de este Col-Col

 

Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:51
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