La Guajira

Una donación que representa litros de salud, bienestar y alegría para los niños de la Guajira

Una donación que representa litros de salud, bienestar y alegría para los niños de la Guajira

Con esta donación, por valor de $85.531.150 y que fue canalizada a través de la Agencia Presidencial de Cooperación APC-Colombia, se logra mitigar, prevenir y reducir enfermedades entre la comunidad beneficiada, especialmente los niños que habitan en un departamento que por su ubicación geográfica tiene problemas de cobertura de agua potable.

Esta vez las sonrisas y miradas de esperanza de los niños y jóvenes fueron las protagonistas, pues ahora solo es necesario girar una llave para poder disfrutar con total confianza de este recurso hídrico básico en la vida de todo ser humano.

La donación de la planta desalinizadora es el resultado de la cooperación internacional entre Alemania y Colombia y su entrega se hizo con la presencia de la directora administrativa y financiera de APC-Colombia, Verónica Monterrosa, quien además destacó el aporte al cuidado del medio ambiente, pues esta máquina basa su tecnología y operación en el uso de paneles solares.

Por su parte, la Fundación Alpina será la encargada del mantenimiento y aseguramiento de la planta desalinizadora en dicho internado; esta es una manera en la que además se hace presente la empresa privada en el trabajo de cooperación que siempre entrega bienestar y mejora las condiciones de vida de los colombianos.

 

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Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:50

Iluminando la vida de toda una comunidad

Iluminando la vida de toda una comunidad

Madres solares, es el nombre que se le dio a Anastasia, Magalys, María Milagros Ibarra, María Luisa Uriana y Catalina Ipuana, cinco mujeres wayuu del municipio de Uribía, quienes en marzo de 2013 viajaron a India para prepararse intensivamente durante seis meses en Ingeniería Solar. Lo hicieron en  el Barefoot College( El colegio de los pies descalzos), una fundación sin ánimo de lucro que capacita a mujeres analfabetas y semianalfabetas mayores de 35 y menores de 55 años, principalmente mamás o abuelas de las zonas más remotas del mundo.

Sin saber nada de inglés y utilizando colores, números y señas, estas cinco mujeres llegaron a la India y aprendieron todo lo necesario para que al regresar a su tierra, dieran inicio al  proyecto de instalación y mantenimiento de paneles solares, que le permite a cada casa contar con una lámpara móvil, cinco bombillas y un punto de carga para su celular. Su capacitación ha significado una ventana de oportunidad para las comunidades de Flor de Frontera y Romana en el corregimiento de Wimpsehi, que previo a esta actividad, no tenía acceso a electricidad.

Es así como se han encargado de instalar, mantener y reparar los equipos solares, dando valor a los recursos locales, mejorando las condiciones de vida de sus familias y vecinos.  Fue precisamente por el hecho de ser madres y abuelas, y tener una fuerte vinculación con la comunidad, que fueron elegidas por el Barefoot College Latinoamérica y la ONG local Corporación Internacional Ambrosía para realizar el curso en Tilonia, India.

“Hay un proverbio que dice: ‘si educas a una niña, tienes una aldea; si educas a un niño, tienes a un hombre’. Estas son mujeres en su edad adulta que saben qué quieren, cuál es su rol, ya tienen hijos y tienen nietos y dicen que quieren mejorar su condición, la condición de sus familias, dar ejemplo y llevar luz”, señaló Paris.

Esta capacitación fue posible gracias a las becas brindadas por el Programa de Cooperación Económica y Técnica de India (ITEC), que le permitió al gobierno de este país brindar el entrenamiento durante seis meses a las mujeres wayuu. Para la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, APC-Colombia, que apoyó la importación y nacionalización de los paneles solares donados por la multinacional italiana ENEL Green Power, este proyecto es una evidencia del poder de las alianzas, y cómo se pueden hacer las cosas en circunstancias difíciles gracias a la unión de esfuerzos de varios actores. Lo que en APC-Colombia llamamos el triángulo del éxito, la unión del trabajo del sector público, el sector privado y sociedad civil.  

Por esta razón, Alejandro Gamboa, Director General de APC-Colombia, acompañó la semana pasada a Rodrigo Paris, Director para Latinoamérica de Barefoot College, al Embajador de la India para Colombia, Prabhat Kumar, y a Azahara López, Directora de Enel Green Power Colombia,a visitar a estas madres solares a la Guajira, y ver de primera mano el beneficio que el proyecto ha traído a esta comunidad.  

A su llegada se encontraron con un panorama bastante inspirador. Hasta el momento, las madres solares han instalado 150 kits, llegando a 150 hogares y beneficiando a 900 personas, que ahora tienen luz para trabajar, estudiar, cargar sus teléfonos celulares y entretenerse una vez el sol se oculta.

Magalys, María Milagros Ibarra y María Luisa Uriana se encargaron de mostrarles a todos cómo funcionan los paneles solares, y explicarles el proceso que llevan a cabo para encender, reparar y mantenerlos en perfecto estado. El cuidado y el amor con que realizan cada una de estas tareas es una prueba no solo de la determinación de las mujeres wayuu y su poder de transformación, también es un ejemplo de cómo las comunidades se pueden empoderar y mejorar sus condiciones de vida sin tener que abandonar sus tierras e irse a la ciudad.

Una prioridad dentro de la Hoja de Ruta de Cooperación Internacional 2015-2018 creada por APC-Colombia, en el tema de desarrollo rural sostenible, razón por la que la Agencia seguirá de cerca los pasos de estas madres solares mientras siguen llevando luz a sus comunidades.

 

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Modificado el Jue, 11/06/2020 - 12:53
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